El Gobierno aumentó las retenciones al biodiésel: cómo afecta a la economía de la Provincia

Locales 28 de mayo de 2018 Por
El presidente llevó la alícuota del derecho de exportación a un 15 por ciento. Productores aseguran que se verá afectada la actividad, aunque no habría consecuencias para los usuarios bonaerenses.
axionenergy-26012016

A través del decreto 486/2018, que se publicó este lunes en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional llevó la alícuota del derecho de exportación del biodiésel a un 15 por ciento, luego de que en diciembre pasado eliminara el sistema de retenciones móviles (instrumentado durante el kirchnerismo) y fijara el impuesto en un 8%.

"De acuerdo con la reducción progresiva de la alícuota del derecho de exportación del aceite de soja establecido en el Decreto N° 1343/16, resulta necesario continuar propiciando la convergencia entre los derechos de exportación de dicho producto y el del biodiesel", reza la resolución. 

Por otra parte, a través del decreto 487/2018, el presidente Mauricio Macri fijó los derechos de exportación que se aplican a ciertas mercaderías del sector aceitero en un 10 por ciento.

"Resulta necesario efectuar una adecuación (…) a fin de establecer un tratamiento acorde a las necesidades del mercado de esos productos, que permitan mejorar sus niveles de exportación y su competitividad", explicaron. 

Los productores de biodiesel, en este sentido, aseguraron que a partir de esta medida se verán obligados a exportar productos de menor valor agregado y que, a pesar que en el largo plazo la industria se reacomodará, se verá afecta la actividad. 

En diálogo con LaTecla.Info, el economista Agustín D’Atellis señaló que este aumento en las retenciones al biocombustibles no tendrá mayores repercusiones en el bolsillo de los usuarios y contribuyentes.

“La medida apunta a recomponer un poco el financiamiento del Estado, pero tampoco va a tener mucho efecto, entre otras cosas porque el mercado norteamericano está cerrado”, explicó el exdirector ejecutivo de ARBA. 

Cabe recordar que luego de varias negociaciones, Estados Unidos finalmente decidió cerrar sus fronteras al ingreso del combustible argentino, puesto que la industria norteamericana se vio perjudicada por dumping en las importaciones del producto de nuestro país.

Ante esta situación, fuentes de Cancillería señalaron que sigue analizándose la posibilidad de que el país recurra a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para intentar destrabar el conflicto. 

Más allá de eso, D’Atellis consideró que en lugar de aumentar las alícuotas al biodiesel argentino, “debería frenarse el recorte de medio punto por mes de retenciones a la soja y recomponer minería y el resto de los cultivos, pero no lo van a hacer. Deberían avanzar con estas modificaciones por el lado de los ingresos, en lugar de avanzar con ajustes del gasto que nos conducen a un círculo vicioso”.

El pasado mes de febrero, el Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires diseñó un proyecto destinado a producir y comercializar biodiésel, basado en la integración de diferentes cadenas productivas, en el marco del Plan de Bioeconomía bonaerense.

La iniciativa prevé que los biocombustibles puros se gestionen a nivel provincial y originen un sistema interno de producción y comercialización en cada municipio. 

Actualmente, en la Provincia se procesa sólo el 13 por ciento de la soja pero desde la cartera que conduce Leonardo Sarquís esperaban a que se haga con el 50 por ciento de la producción y que se elabore biodiésel en base al aceite resultante. De esta manera, se llegaría al 2,5 por ciento del mercado de diésel provincial, lo cual generaría alrededor de 500 puestos de trabajo directos, más de 2.300 indirectos y un significativo impacto en las economías de pequeños pueblos del interior provincial.