Los pueblos del interior de la Provincia resisten el cierre de ramales ferroviarios

La Región 25 de febrero de 2018 Por
Toda la sociedad pide la vuelta del tren de pasajeros, el resultado de la encuesta fue abrumador”, dijo Jorge Ceballos, director de la ONG Verificación Informativa y Auditoría Social (VIAS).
tren

A casi dos años de la suspensión del servicio de Ferrobaires y a veinte días de la disolución de la empresa, pueblos del interior bonaerense que permanecen aislados se organizan con asambleas y movilizaciones para reclamar la vuelta del tren y denuncian que su ausencia afectó el arribo de inversiones, la actividad comercial y la vida de los estudiantes.

“A 600 kilómetros no se visibiliza lo que pasa en el interior: el tren no es un capricho ni una nostalgia, es un servicio que se utiliza mucho y favorece el desarrollo de la región”, dice Marcelo García, jefe de estación en Sierra de la Ventana, quien logró que su estación permanezca abierta como museo pese a que el tren ya no pasa más.

Desde junio de 2016 el servicio que unía el tramo Bahía Blanca-Constitución vía Pringles, y que pasaba por Sierra de la Ventana, fue suspendido y dejó sin tren, además, a Saldungaray, Coronel Pringles, Laprida y otros puntos.

Los vecinos entienden que la gobernadora María Eugenia Vidal suspendió Ferrobaires tras un accidente en Rawson que dejó 28 heridos y que el 15 de marzo se disolverá por completo la empresa y se activará el traspaso de su operatoria al Ministerio de Transporte de la Nación, pero sufren la ausencia del ferrocarril.