Apunten contra el celular, ¿el gran culpable de la falta de diálogo familiar?

Nacionales 16 de enero de 2018 Por
"Esta campaña surge a partir de los pedidos de los niños con los que trabajamos sobre cuáles eran los motivos de conflicto con sus padres y, contrariamente a lo que se cree, nos refirieron del uso abusivo de la tecnología de parte de sus progenitores en los encuentros familiares y durante las comidas”, apuntó Marcela Czarny, presidenta de Chicos.net.
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  • Si bien las vacaciones representan un momento de encuentro familiar, cada vez son más los que alertan que en la mesa se dialoga poco y se chatea mucho. El tema preocupa tanto que hace poco una ONG lanzó una campaña llamada “Cena sin pantallas” con la idea de recuperar el diálogo y la comunicación cara a cara tras, precisamente, recopilar pedidos de niños y adolescentes por el uso abusivo del celular por parte de sus padres durante las comidas o en los momentos de encuentros familiares.

El desarrollo de cada vez más aplicaciones que facilitan la vida de todos los días, sumado al boom de las redes sociales o de entretenimientos como los juegos de rol, no hacen más que acrecentar la popularidad de estos dispositivos, que demandan cada vez más tiempo y atención a personas de todas las edades.

Pero otro de los efectos de la simplificación del uso y la naturalización de estos aparatos es que se empiezan a usar cada vez más temprano. Con ese crecimiento aparecen también algunos problemas. Afecciones como la nomofobia, que es la adicción al celular, es apenas ejemplo de una situación que pinta la dependencia de las personas por internet y la tecnología móvil.

“Los niños nos refirieron del uso abusivo de la tecnología de parte de sus progenitores”

Sobre esto, Czarny apunta que los propios niños y adolescentes aseguran que su progenitores “están viciados de tecnología, más el padre que la madre”, y detalla que “nadie registra que los adultos también están hiperconectados, entonces si los padres se quejan por sus hijos y los hijos por sus padres, ahí hay una problemática de diálogo”.

Para la licenciada en educación y master en tecnología educativa “con ‘Cena sin pantallas’ queremos promover el diálogo, mediante juegos y técnicas, al igual que el uso responsable de la tecnología. Proponemos dejar de lado los dispositivos tecnológicos en el momento de la comida, para dar lugar a la conversación cara a cara. Volver al diálogo, al intercambio comunicacional, a mirarse en el momento de hablar con el otro”.

En este sentido explicó que la campaña apunta a pensar “espacios sin dispositivos tecnológicos, pensarnos como sujetos humanos a partir del uso inteligente y medido de la tecnología en los momentos y lugares adecuados”.

Para ilustrar la dimensión que tiene el tema, Czarny dio como ejemplo lo experimentado en un taller con un niño de 7 años que veía a su madre sentada en la punta de sillón enviando mensajes en lugar de dialogar. “En ese momento él tomo su celular y le envió un mensaje vía la red social Snapchat a su madre, a través de los dibujos que promueve esa red, para advertirle sobre el uso abusivo del dispositivo en el momento en que necesitaba comunicarle algo”.

Si bien la mayoría, como se dijo, vincula esta problemática a los adolescentes -nativos digitales que viven el celular casi como una prolongación del propio cuerpo-, quienes estudian el tema y aseguran que el uso desmedido de smartphone puede provocar alteraciones o directamente el deterioro de los vínculos presenciales empiezan a notar, además, que cuando esos trastornos se presentan muchos casos terminan en el consultorio de un psicólogo y sus víctimas no siempre son adolescentes.

“No pretendemos salir a cuestionar el uso de la tecnología, sino evitar que esa misma tecnología termine decidiendo por uno. Cuando un adolescente o un padre están viciados de tecnología, hay como una ruptura del contrato familiar”, dice la titular de Chicos.net, y ejemplifica: “uno puede decidir cuando tomar o cuando fumar, pese a que es una conducta adictiva, es la persona la que decide hacerlo. Con la tecnología se convierte en una adicción tal que termina decidiendo por nosotros”.

Entre las propuestas que propone “Cena sin pantallas” está dejar los celulares en el centro de la mesa al momento de la comida y al primero que no aguanta y lo usa le toca entonces lavar los platos o acumular otras prendas. “Hay que difundir un tema que está en la agenda social -sostiene Czarny-. Estar informados sobre los peligros ocultos en la Internet para los chicos, el uso consciente de la tecnología, la responsabilidad de los padres y la familia, el alcance de la tecnología en el aula, dejar de lado los celulares en reuniones familiares y con amigos y volver a valorar el diálogo”.